El Maestro enseña los domingos – 16/11/2014

 352014
El Reino de los Cielos es también como un hombre que, al salir de viaje, llamó a sus servidores y les confió sus bienes.
A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a cada uno según su capacidad; y después partió. En seguida, el que había recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y ganó otros cinco.
De la misma manera, el que recibió dos, ganó otros dos, pero el que recibió uno solo, hizo un pozo y enterró el dinero de su señor.
Después de un largo tiempo, llegó el señor y arregló las cuentas con sus servidores.
El que había recibido los cinco talentos se adelantó y le presentó otros cinco. ‘Señor, le dijo, me has confiado cinco talentos: aquí están los otros cinco que he ganado’.
‘Está bien, servidor bueno y fiel, le dijo su señor, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor’.
Llegó luego el que había recibido dos talentos y le dijo: ‘Señor, me has confiado dos talentos: aquí están los otros dos que he ganado’.
‘Está bien, servidor bueno y fiel, ya que respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu señor’.
Llegó luego el que había recibido un solo talento. ‘Señor, le dijo, sé que eres un hombre exigente: cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has esparcido.
Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: ¡aquí tienes lo tuyo!’.
Pero el señor le respondió: ‘Servidor malo y perezoso, si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido, tendrías que haber colocado el dinero en el banco, y así, a mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses.
Quítenle el talento para dárselo al que tiene diez, porque a quien tiene, se le dará y tendrá de más, pero al que no tiene, se le quitará aun lo que tiene.
Echen afuera, a las tinieblas, a este servidor inútil; allí habrá llanto y rechinar de dientes’. Mateo 25,14-30.
 
Leer este texto con ojos docentes puede llevarnos a identificar los “talentos” en dos sentidos.
Por una parte como las capacidades a desarrollar por el maestro en el transcurso de su tarea. Por la otra como el valor que le confía Dios a nuestra tarea docente, los estudiantes.
Hoy prefiero centrarme en esta segunda acepción que podemos otorgarle a la palabra “talento” utilizada metafóricamente por el Maestro en la enseñanza de hoy. Asumamos entonces la palabra “talentos “ como figura de los niños y jóvenes que providencialmente nos encontramos en las aulas, aquellos que nos fueron confiados.
En el camino de nuestra tarea los alumnos nos son entregados como lo valioso que debe ser trabajado y acrecentado. Nosotros los mayores, recibimos a los nuevos, los jóvenes y los niños como dones de un presente real y futuro potencial, reaseguro de la continuidad de la vida. Da un santo temor pensar en la grandeza de estos “talentos” que nos son confiados, que de alguna manera dependen de nosotros, de lo que hagamos con nuestra tarea, de los
que elijamos para ellos.
En el texto, los servidores a los que el señor confía sus valiosos bienes, toman dos actitudes diferentes. Los dos primeros encaran un proceso de negociación y logran así engrosar al doble el valor de los bienes confiados. Yo me pregunto ¿qué acciones implica el negociar?, ¿qué pueden decirnos esas acciones a nuestra tarea de enseñantes?.
En este sentido se me ocurría asociar el término “negociar” que aparece en el texto con algunas tareas que desplegamos los docentes con nuestros alumnos. Negociar puede implicar desde esta perspectiva en primer lugar aceptar el riesgo propio del soltar para que el otro sea pero también dialogar, reconocer el valor, apreciar la posibilidad, ponderar lo potencial que aún no puede verse, ser pacientes y desarrollar de a poco, arriesgarse confiadamente, esperar, acompañar, intentar diversos modos de inversión/intervención….
El otro modo de actuar está atravesado por un sentimiento oscuro y paralizante: el miedo. Podemos imaginarnos al servidor de la parábola mirando el único talento confiado reconociendo su valor, sabiendo de la importancia de lo que le fue otorgado pero tomado por el miedo. Por el temor a perder lo poco que le fue confiado lo entierra, lo guarda en un lugar bien seguro y oscuro. No asume el riesgo de sacar a la superficie, de hacer crecer, de hacer
correr esa moneda para que reproduzca su valor para que haga real el valor potencial que encierra.
El miedo nos juega una mala pasada es como un freezer en la acción docente. Vamos cerrando caminos, obturando posibilidades, anulando experiencias, atrasando el crecimiento por miedo, a que no salga, a que algo se desbande, a que las cosas se nos escapen del control, a que se vuelvan caóticas. Entonces no asumimos el riesgo de lanzarnos a lo inseguro, de probar estrategias nuevas, de aprender con nuestros alumnos de intentar y
volver a intentar, de hacer de la experiencia algo nuevo, desestabilizador y desafiante. El miedo nos achica, nos entierra a nosotros y junto a nosotros a la niñez y a la juventud que nos fue confiada.
Quizás tengamos que, como posiblemente haya reflexionado el servidor de esta parábola, trocar el miedo a hacer por el miedo a no hacer, y a impedir que el otro haga impidiendo el crecimiento del valor que nos fue confiado.
Pidámosle al Maestro que nos enseñe a asumir actitudes de riesgo como signo de la vida que se mueve y despliega las potencialidades de los que nos fueron confiados como tesoros, no para ser enterrados ni para ser “conservados”, dejémosle eso a los museos; sino para ser expandidos en toda su potencialidad asumiendo el riesgo de de ser, de hacer, de intentar, de probar, de crecer y de errar. Ello implica también enterrar nuestro miedo a equivocarnos.
 
Fraternidad Raboni
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s